CÓDIGOS
Si hay algo que he aprendido en estos años es que cada
persona es un mundo distinto y del cual podemos aprender cosas buenas; cada
persona es un sinfín de posibilidades, pero a vez debemos ser objetivos en
cuanto lo que nosotros realmente queremos para nuestra vida.
Cada persona es un mundo, con sus creencias, sus
prioridades, sus valores y sus códigos de conducta; aquellas situaciones o
pruebas que nos ponen al límite en cuanto a nuestra ética y paciencia. Si bien
es cierto hoy en día nadie tiene la vida comprada o asegurada; hay que tener en
cuenta que el hecho de vivir y disfrutar el día a día no debe obstruir y
malograr tu futuro, no dejes que una decisión precipitada motivada por emoción
intensa y pasajera vaya a tirar por suelo años de esfuerzo y dedicación; no
dejes que por un momento de placer pases por alto tus códigos sexuales o
emocionales.
Hoy en día las tentaciones están cada vez más cerca, pero
no significa que tu resistencia o creencias tengan que tambalear. Tú debes
permanecer firme en tus convicciones; solo así podrás descansar en paz en tus
noches, sin temores y con una gran seguridad por delante, no tendrás temor de
hablar a alguien a los ojos y decir que es lo que realmente piensas sobre tal o
cual situación.
Pero estos códigos no se elaboran en plena situación de
riesgo o prueba, sino que se construyen en momentos de paz y tranquilidad como
en este momento.
Pregúntate y respóndete con la mayor sinceridad, tus
respuestas son tus códigos, tus reglas, tu mundo, tu eres responsable de
aquello, si las cosas salen bien, tu eres la primera y única persona que se
beneficia, pero si las cosas salen mal, nuevamente eres tú la primera y única
persona que tendrá que soportar y lidiar con las consecuencias. Así que ten
presente estas posibles situaciones y como procederás ante cada una de ellas.
ü ¿Eres capaz de ser o volver a ser amigo(a) de tu ex?
ü ¿Te acostarías con la enamorada(o) de un amigo(a)?
ü ¿Tendrías una relación clandestina con una mujer(hombre)
casada(o)?
ü ¿Asumes realmente toda la responsabilidad de tus actos?
ü ¿Tratas a todos por igual?
ü ¿Eres capaz de mentir y echarle la culpa a otro por tus
actos?
ü ¿Haces cosas simplemente para agradar a los demás sin tener
en cuenta tus deseos o prioridades?
ü ¿Si no hubiera personas observándote, seguirías haciendo
tus actos de bondad?
ü ¿Si supieras que es imposible que te descubrieran un
crimen, te animarías a hacerlo?
ü ¿Pagas todos tus impuestos?
ü ¿Realmente eres fiel a tu pareja?
ü ¿Tienes dominio propio?
ü ¿Aún piensas en ella (él)?
ü ¿Has metido en una de tus anteriores preguntas?
Sé que la lista sería más larga o corta según a importancia
que des a ciertos temas, pero ten en cuenta esto, si alguna vez decides no
seguir este camino de tus códigos o prefieres obviarlos, créeme que el proceso
para restablecer tus principios será muy difícil, casi imposible; por una vez
que cruces la frontera o pruebes del fruto prohibido por así decirlo, nada
volverá a ser lo mismo, tus limites serán más amplios y tolerantes; y por lo
tanto te será más fácil recaer en una próxima oportunidad, y terminará por
convertirse en un patrón de conducta.
Sé de personas que transgredieron sus propias normas y
códigos morales nunca más volvieron a ser los mismos, se traicionaron a sí
mismos, perdiendo su identidad. Nosotros podemos escapar u omitir miles de
críticas, pero a lo que no podemos escapar es a nuestra conciencia, así que
establece que es lo permitido y prohibido en tu vida y actúa de acuerdo a ello,
que todo eso al fin y al cabo se convertirá en tus códigos.





